El síndrome de Indiana Jones en las entrevistas profesionales.
El otro día estaba entrevistando a un candidato y me contaba cosas increíbles, estoy segura de que algo de todo eso era cierto pero [para su mala suerte, yo conocía perfectamente la companía de la que él me platicaba] y sé que muchas cosas no funcionan como él las contaba, sus historias están llenas de grandes desafíos, decisiones heroicas y resultados extraordinarios.
Y llegué a cuestionarme muchas cosas, ¿Realmente todo sucedió así?
A esto lo llamo el síndrome de Indiana Jones en las entrevistas profesionales: la necesidad de convertir cada experiencia laboral en una historia cinematográfica en la que el candidato siempre es el protagonista, el estratega y el salvador.
En una entrevista, una historia impresionante puede captar la atención, pero una historia creíble es la que construye confianza.
El reclutador no solamente escucha el resultado…
Cuando un candidato afirma que aumentó las ventas un 40 %, lideró una transformación cultural o evitó una pérdida millonaria, el reclutador necesita comprender el proceso.
Por eso comienza a profundizar:
- ¿Qué situación enfrentaba la empresa?.
- ¿Cuál era exactamente tu responsabilidad?.
- ¿Quiénes participaron en la decisión?.
- ¿Qué acciones ejecutaste personalmente?.
- ¿Cómo se midió el resultado?.
- ¿Qué obstáculos aparecieron durante el proceso?
Es en estas preguntas de seguimiento donde muchas historias comienzan a perder consistencia y no necesariamente porque el candidato esté mintiendo, sino porque puede estar exagerando su participación, apropiándose de un resultado colectivo o utilizando cifras que nunca aprendió a explicar.
La credibilidad está en los detalles….
Una respuesta profesional no necesita presentar al candidato como una figura heroica, necesita demostrar que comprende lo que hizo.
Un candidato creíble puede explicar su participación, reconocer el trabajo del equipo, describir las decisiones que tomó y hablar con claridad sobre los resultados obtenidos.
También se pueden reconocer los límites de su intervención/acción por ejemplo, decir -“Formé parte del equipo que desarrolló la estrategia y mi responsabilidad específica fue…”- puede generar más confianza que afirmar:-“Yo transformé completamente el departamento”-.
La precisión no disminuye el valor de una experiencia, al contrario, la hace más sólida.
Cuando la inteligencia artificial mejora la historia, pero elimina la autenticidad
Esta semana compartí una serie de publicaciones sobre algunos de los errores que observo con mayor frecuencia en las entrevistas.
El lunes hablamos de candidatos que memorizan respuestas construidas con inteligencia artificial. Las respuestas pueden sonar impecables, pero desaparece la capacidad de pensar, profundizar y sostener la conversación.
El martes analizamos el error de contar funciones en lugar de presentar evidencia. Decir que liderabas equipos o gestionabas proyectos no demuestra todavía cómo lo hacías ni qué resultados generaste.
El miércoles abordamos las preguntas difíciles y la importancia de responderlas sin inventar, especialmente cuando existen despidos, conflictos o transiciones profesionales complejas.
El jueves profundizamos en lo que realmente evalúa un reclutador: la capacidad de analizar, tomar decisiones, comunicar con claridad y demostrar impacto.
Todos estos temas tienen algo en común: la entrevista no evalúa únicamente la calidad de una historia. Evalúa la consistencia del profesional que está detrás de ella.
Una entrevista no es una película…
Prepararse para una entrevista no significa memorizar respuestas perfectas ni convertir cada experiencia en una aventura extraordinaria, significa identificar experiencias reales, comprender qué competencias demuestran y aprender a comunicarlas con estructura, evidencia y autenticidad.
Una buena respuesta debe permitir que el entrevistador comprenda:
- cuál era el contexto;
- qué responsabilidad tenías;
- qué hiciste concretamente;
- qué criterio utilizaste;
- y qué resultado o aprendizaje obtuviste.
La experiencia habla por sí sola y cuando el entrevistador hace una pregunta adicional, el candidato puede profundizar con naturalidad porque no está intentando recordar un guion: está explicando algo que realmente vivió.
La preparación correcta genera confianza.
Un proceso de entrenamiento de entrevistas no debería fabricar una versión espectacular del candidato, debe de ayudarlo a reconocer el valor real de su trayectoria, organizar sus experiencias y comunicarlas de manera estratégica.
No necesitas parecer el protagonista de una película. Necesitas demostrar que eres un profesional capaz, coherente y confiable.1
Angie Araya | Career Coach